Lo que deja el 26 en el Cesar, se despeja el camino a la Cámara
Lo que se vivió en Valledupar en la consulta del Pacto Histórico despejó el panorama rumbo a la Cámara en el departamento, desnudando realidades. Algunos celebran, otros se rascan la cabeza.
Sin duda alguna, el impacto político de la consulta en el Cesar es el tema de conversación obligado. En días anteriores se evidenció una división al interior del Pacto a nivel local que sembraba dudas. Con escándalo a bordo y señalamientos que escalaron a nivel nacional, muchos analistas daban un resultado adverso para la colectividad. Pero los resultados mostraron otra realidad.
Con más de cincuenta mil votos, el Pacto Histórico se hizo sentir, demostrando que sigue vivo en el departamento y pidiendo vía. Los señalamientos de corrupción dirigidos por la periodista y candidata al senado Katia Ospino contra Alexandra Pineda poco o nada le importaron a las bases Petristas, que masivamente contra todo pronóstico, en una consulta atípica, respaldaron con más de veinticinco mil votos a la líder cesarense que hoy se consolida como una opción clara de victoria en las próximas elecciones.
¿Quiénes pierden?
Uno de los mayores perdedores de esta jornada es el representante Carlos Felipe Quintero, quien giró su campaña a la ofensiva contra el establecimiento, buscando captar sectores Petristas, indignados y anti-Gnecco en el departamento. Pero claramente la movida no le dio el resultado esperado, y hoy su candidatura queda sin un piso real.
Otra de las perdedoras de esta jornada es la periodista Katia Ospino. Su voz se ha convertido en un arma política, y ella lo sabe. Armó una campaña mediática contra Alexandra Pineda, en la que denunció presuntos malos manejos en la Unidad de Restitución de Tierras, llegando a tocar figuras importantes del alto gobierno. Una movida agresiva que no dejó muy bien parada a la precandidata Alexandra Pineda, pero que, contra todo, obtuvo un resultado envidiable hoy en materia política, dejando a Ospino mal parada.
Los que entran en alerta roja
Los Gnecco: La casa de gobierno hoy sigue siendo la mayor fuerza política del departamento. Su influencia en todas las alcaldías del Cesar y su poder absoluto en la Gobernación no dejan dudas. Pero el descontento social en el departamento está tocando a la puerta y puede pasarles una factura muy alta, al punto que hoy su senador no está en su mejor momento electoral. Vale recordar que en la última elección estuvo por fuera en varios boletines, y les ha tocado buscar nuevos representantes que no lleven el apellido.
Ape Cuello: Hoy uno de los varones electorales del Cesar, tampoco la tiene fácil, cercano al Petrismo puede ser victima de su propio invento si no tiene cuidado , ya que el Pacto Histórico hoy le mostró los dientes. De lograr la curul a la Cámara, la pelea por la Alcaldía de Valledupar sería a otro precio, y la joya de la corona para Cuello estaría en peligro y tendría que pelearla a capa y a espada. Ape Cuello sigue siendo una curul indiscutible, pero tiene castigo, y el sueño de la segunda curul está en riesgo ¿Cómo se moverá el jefe Azul?
¿Quiénes ganan?
Mello Castro: Su rival directo, Carlos Felipe Quintero, queda en el piso, aunque tiene el riesgo de tener que empujar solo la lista para lograr la curul, lo que aumentaría notablemente los costos de su campaña y su dependencia a los Gnecco.
Las curules especiales: Ya todos los espacios están claros. Hoy los proyectos alternativos toman un nuevo aire en el territorio. La curul de paz de Yoyo Tovar, la circunscripción indígena de Valentina Araujo y la Cámara por negritudes, a la que apuesta Kaleb Villalobos, son alternativas para los apostadores políticos del Cesar que no están muy contentos, que digamos.